Cuando lo magnífico pasa a ser extraordinario
14 Mayo, 2008 por elrincondelvento
Son casi las 20:00 del domingo 11 de mayo y, sin tiempo aún de digerir el espectáculo tan sensacional que acabo de presenciar por la televisión (¡pública!), me dirijo raudo y veloz a mi habitación y tecleo en el ordenador la dirección de la Real Academia Española. Una vez ahí, me introduzco en el Diccionario de la lengua española y escribo una serie de palabras que, después de 15 minutos escuchándolas por la radio y la televisión, aún retumban en mi cabeza y me invaden por dentro en forma de excitación y júbilo: hazaña, hito, épica, gesta…
Mi interés deriva del partido de balonmano que acaba de terminar entre los equipos del balonmano Ciudad Real y el Kiel de Alemania. En juego estaba el partido de vuelta de la final de la Copa de Europa y el panorama no podía ser más adverso para este humilde club de una ciudad que cuenta con una población de poco más de 71.000 habitantes: En el partido de ida, el equipo que dirige el mítico Talant Dujshevaeb, perdió en el Quijote Arena por dos goles de diferencia; El Kiel, con un presupuesto muy superior al de los manchegos y estrellas de talla mundial, llevaba dos años sin perder en su feudo en competiciones europeas; nadie en la historia de la Champions había remontado un resultado adverso fuera de casa y, para colmo, las casi 11.000 personas que aborrotaban el Sparkassen Arena rugían constantemente creando un ambiente ensordecedor y, a ratos, hostil a un equipo que viajaba, para colmo, con cinco bajas.
Los jugadores no se amedrantaron y el partido pronto empezó a estar de cara. Sabían que no tenían nada que perder y sí mucho que ganar. Y a eso salieron, a ganar su quinta final de esta temporada ya finalizada. Cinco de cinco y el resto que se lo repartan los demás…
Desde el pitido inicial fueron por delante con una ventaja que oscilaba siempre entre uno y tres goles de diferencia. En dos ocasiones el Kiel igualó el marcador y daba la sensación de que la calidad de sus jugadores, el empuje de su público y las ayudas arbitrales que comenzaban a producirse a favor de los locales, no permitirían al Ciudad Real aguantar el ritmo y la ventaja. Afortunadamente me equivoqué y no sólo la aguantaron, sino que la incrementaron hasta los 6 goles de diferencia al final del choque. La hazaña se había consumado, ¡campeones de europa! Todo esto me llevó a reflexionar sobre varios aspectos del deporte, la épica en su máxima expresión, los medios que nos informan, la realidad en que vivimos, la vida en general…
Mayo es un mes más que propicio para aquellos que disfrutamos del deporte delante de una pantalla acompañados de los amigos y una o más cervezas; El mejor mes para los amantes del “sillon-ball”; Es el mes de los grandes acontecimientos deportivos: La fase final de la Champions League, la Final Four de la Euroliga de baloncesto, los Play Offs de la NBA, la Fórmula Uno, el mundial de motociclismo, Roland Garros, Copa Davis…
El caso es que cuando llega el lunes y compramos la prensa escrita, sintonizamos la radio o encendemos el televisor para ver los informativos, se nos bombardea con un sinfín de faltas, frenadas, goles, mates, aces y mucho, pero que mucho espectáculo donde quizás, pienso yo, se da más cobertura y priman los factores externos, todo lo extradeportivo que envuelve al deporte: Las declaraciones y posible marcha de Frank Rijkaard tras el próximo partido, las zapatillas personalizadas de Nadal, lo que dijo el representante de Ronaldinho, el tatuaje “cañero” de Kobe Bryant, la extravagante esposa de David Beckham que ha ido a verle al campo, la cantidad de artistas (algunos ni eso) y “famosillos” que se aglutinan alrededor del fútbol… Me da la sensación a veces de que todo vale y es posible en el deporte de masas mientras pueda ser noticia y/o vendido y comprado.
Principamente un selecto grupo de 4 ó 5 deportes junto a marcas deportivas, empresas de publicidad, cadenas de televisión, clubes deportivos y los propios deportistas conforman un conglomerado bien compacto y definido, un inmenso mercado donde la importancia de la esencia del deporte, el juego en sí, se mide en relación a la productividad que ésta genere.
Pongamos un ejemplo: En la jornada 26 se marcaron 32 goles, algunos de ellos producto de grandes jugadas colectivas, de entre los cuales todos los medios destacaron uno que hizo Ronaldinho de chilena en el partido contra el Atlético de Madrid . Desde luego, desde el punto de vista individual y plastico, fue el mejor y más bonito gol de la jornada. Escuchamos y leímos crónicas donde aparecían expresiones como memorable, extraordinario, fuera de lo común, “crack”… y con seguridad este gol, aparte de ser noticia por su bella factura, derivará en muchas más “noticias”: el interés del Chelsea por Ronaldinho, Ronaldinho vuelve a sonreir en el entrenamiento, Ronaldinho graba un spot con botas nuevas… durante toda la semana se rellenarán páginas y huecos televisivos con Ronaldinho como protagonista, restando valor al resto de acontecimientos puramente deportivos, por un lado, y a la propia pureza y esencia del significado de palabras como colosal, grandioso, hazaña… utilizadas tan a la ligera en determinados casos.
Sin embargo, existe vida más allá del fútbol, el baloncesto, Nadal, el “pique” entre Lorenzo y Pedrosa o Alonso y Hamilton, recordándonos de paso que aunque sean ricos, famosos y grandes pilotos, no dejan de ser unos niñatos a veces.
Aún siendo gran aficionado al fútbol, tenis y baloncesto, quería referirme y dedicar estas palabras a otros muchos deportes de masas que, sin ser tan conocidos, practicados o mediáticos, merecen el mayor de los respetos, representan en muchos casos mejor a una colectividad de personas y reflejan el verdadero significado de palabras como gesta y épica.
Deportes como el balonmano, waterpolo, voleibol, atletismo, alpinismo, natación… que tantas alegrias nos ofrecen cada año en forma de triunfos, de títulos a nivel internacional y con los cuales, de una u otra forma, todos hemos crecido y practicado en alguna ocasión; porque…¿Quién no ha nadado en una piscina o en el mar alguna vez?, ¿Quién no ha corrido en alguna ocasión, aunque fuera huyendo de algo?, ¿ Quién no ha jugado en la playa con una red y una pelota a que ésta no tocara el suelo?…
Pero lejos de lloriquear y ser utilizado como un pretexto, para clubes como el Balonmano Ciudad Real y para ciudades menos reconocidas y con menos posibilidades, es un incentivo. Cuando te sientes en desventaja, cuando no te ves recompensado ni del todo reconocido, cuando en tu camino solo encuentras dificultades, cuanto más dificil es el objetivo, solo queda un camino y éste consiste en apoyarte en los que tienes cerca y luchar como jabatos. Así, solo así, un hecho magnífico se convierte en extraordinario y una gran actuacion se traduce en una epopeya.
Por todo ello, solo me queda expresarles al Club Balonmano Ciudad Real, a su entrenadores y jugadores, a su presidente, a su afición y toda esa humilde ciudad, que ahora sí puedo afirmar, sin ningún tipo de dudas o hiperbole lo siguiennte: Vuestra hazaña de Alemania hizo posible la gesta de toda una temporada. Cinco veces gracias por vuestro ejemplo y enhorabuena ¡ campeones!

Ese vento bueno, la verdad que tienes toda la razón pero como ya deberias saber hoy por hoy el motor de todo es el dinero y que interesa much más si Ronaldinho ha tenido una mala digestión y se ha cagado encima, a que España se lleve por decimo….. tal vez un campeonato del mundo de natación sincronizada o de velocidad en pista.
O de mountain bike… de lo que sea menos del fútbol ¿ que te parece la lista de Aragonés? En fin… tendremos que resignarnos huevito.
Un abrazo